Tener un buen jamón en casa es un placer, pero conservarlo correctamente es clave para disfrutarlo al máximo durante más tiempo. La temperatura, el lugar donde lo guardas y los accesorios que utilizas marcan la diferencia entre un jamón jugoso y uno reseco o estropeado. En esta guía te damos los mejores consejos para conservar tu jamón como un profesional, junto con los accesorios imprescindibles que puedes encontrar en Cesavas para protegerlo y mantener todo su sabor.
¿dónde guardar el jamón en casa?
Uno de los errores más comunes al tener un jamón en casa es colocarlo en cualquier rincón de la cocina sin tener en cuenta las condiciones del espacio. Sin embargo, para que conserve todo su sabor, aroma y textura, es fundamental elegir bien dónde y cómo guardarlo.
Lo ideal es colocar el jamón en un lugar fresco, seco y bien ventilado. Evita zonas con humedad, como cerca del fregadero, o con calor excesivo, como encima de un horno o cerca de una ventana soleada. La temperatura ambiente recomendada está entre 15 °C y 25 °C, ya que dentro de ese rango el jamón se mantiene en condiciones óptimas sin resecarse ni sudar.
Otro aspecto importante es su posición de almacenaje. Si el jamón está entero y aún no ha sido empezado, puedes colgarlo en un gancho o colocarlo sobre una superficie limpia. Pero una vez que empieces a cortarlo, lo más recomendable es utilizar un jamonero, aunque no cortes todos los días. Este soporte no solo te permite un corte más cómodo y seguro, sino que también ayuda a mantener la pieza estable, evitando que ruede o se dañe al estar apoyada de forma irregular.
En resumen, elegir bien el lugar y la forma de guardar tu jamón es un paso sencillo pero clave para prolongar su vida útil y disfrutarlo en las mejores condiciones.
accesorios para conservar el jamón
Conservar un jamón en buen estado no solo depende del lugar donde lo guardes, sino también de los accesorios que utilices para protegerlo. Usar los elementos adecuados puede ayudarte a mantener su textura, sabor y calidad durante semanas, especialmente una vez que la pieza ha sido empezada. En Cesavas ofrecemos una selección de accesorios diseñados específicamente para este propósito:
- Cubre jamones: El cubre jamón es uno de los accesorios más prácticos y utilizados. Su función principal es proteger la zona de corte del polvo, la luz y el contacto directo con el aire, lo que ayuda a evitar que la superficie se reseque. Son transpirables, lo que permite que el jamón “respire” sin perder humedad de forma acelerada.
- Fundas para jamones: Las fundas están pensadas para cubrir la pieza completa, especialmente cuando aún no se ha empezado a cortar. Son ideales para almacenar jamones en despensas o bodegas, ya que protegen toda la superficie del contacto con el polvo, la luz y otros agentes externos. También se utilizan para conservar jamones durante periodos largos, como en lotes navideños o curaciones caseras.
- Red para jamones: Este accesorio no se suele tener en cuenta, pero es muy útil, sobre todo si necesitas transportar o mover el jamón. La red mantiene la pieza sujeta, evita roces o golpes, y facilita su manipulación sin dañarla. También puede utilizarse durante el almacenamiento para mantener la forma y evitar que se deforme.
errores comunes al guardar un jamón
Evita estos errores frecuentes si quieres conservar tu jamón en casa en las mejores condiciones:
1. Cubrirlo con film transparente
🚫 No deja que el jamón respire.
💧 Favorece la humedad, el moho y los malos olores.
✅ Usa mejor un paño de cocina limpio o un cubre jamón transpirable.
2. Guardarlo en la nevera
🚫 El frío reseca el jamón y cambia su sabor.
🧊 Además, puede absorber olores de otros alimentos.
✅ Solo refrigera si ya está cortado en lonchas y bien envuelto.
3. Exponerlo al calor o a la humedad
🚫 La grasa se funde y puede deteriorarse.
💦 La humedad promueve la aparición de moho.
✅ Guárdalo en un lugar fresco, seco y ventilado.
4. No cubrir la zona de corte
🚫 El jamón se seca rápidamente y pierde calidad.
🍴 La parte expuesta queda dura e incomestible.
✅ Tápala con papel absorbente, grasa del propio jamón o un cubre jamón.
consejo extra: cómo conservar un jamón empezado
Una vez abierto, es fundamental proteger bien el jamón para que no se reseque ni pierda sabor. Guarda la grasa blanca inicial que retiraste al empezar y utilízala para cubrir la zona de corte, ya que actúa como una barrera natural que conserva la jugosidad. A diario, tapa la parte expuesta con papel de cocina limpio o un paño seco, y encima coloca un cubre jamón transpirable. Si sigues estos pasos y mantienes el jamón en un lugar fresco y seco, puedes disfrutarlo durante 2–3 semanas en el caso de una paleta y hasta un mes si se trata de un jamón más grande.
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